anticapitalismo


Sus cenizas serán exparcidas por el Cabo de Gata, su ejemplo nos acompañará siempre.


Se comprometió con su tiempo y lo hizo hasta sus últimas consecuencias.

Los panegíricos abundan una vez que sus cenizas se preparan para ser esparcidas por el Parque Natural de Cabo de Gata. Todos alaban su carrera como actor. Algunos diarios hasta mencionan su recalcitrante militancia trostkista como una muestra de su loable compromiso social. Pero no he leído ningún artículo que invite a intentar comprender el carácter de su compromiso, tan lejano de la izquierda posibilista, esa a la que finalmente tantos hemos acabado diciendo “que no nos representan, que no, que no , que no”

Jordi Dauder se quedó entre los “minoritarios”, los “radicales”, los que tienen claro que el sistema capitalista no se va a dejar reformar, y que su continuidad hace inviable el futuro de la humanidad dentro de este planeta. Estaba entre los que no quisieron cerrar los ojos ante aquel horror que se vivió en lo que sus correligionarios llamaban los “estados obreros burocráticamente degenerados”. Se quedó con los perseguidos a un lado y otro del muro de Berlín, porque pensaba que ese mundo posible al que él aspiraba no era el de los especuladores, explotadores y banqueros, ni el de los burócratas que amordazaban y reprimían a su propio pueblo.

En sus últimos días se le veía radiante en su silla de ruedas apoyando y debatiendo en la acampada de Sol. Porque allí resonaban las voces que expresaban lo que el siempre sostuvo (“le llaman Democracia y no lo es”). La insubordinación ciudadana que comenzó el 15 de Mayo fue para él un bálsamo que aliviaba su cáncer terminal. La historia parecía darle la razón al final de sus días.

Como el siempre pensó, el Capitalismo lleva a la humanidad a un mundo inviable en el que los pobres son cada vez más numerosos, para saciar la insaciable avaricia de unos pocos. Los reformadores, los que decían que querían modificar el sistema desde dentro, finalmente han sido cambiados por el sistema, y ahora son marionetas en manos de los que un día fueron sus enemigos de clase. Han pasado de aspirar a un “capitalismo con rostro humano” a gestionar un neoliberalismo a cara de perro.

La indignación es la energía que está empujando por una nueva senda a las aspiraciones de transformación social de millones de personas. Un camino radicalmente diferente al que las izquierdas mayoritarias del siglo XX, solían invitarnos a transitar. Seguro que será una vía en la que Jordi Dauder hubiese caminado a gusto.

Nuestro saludo a un actor y revolucionario que no creyó que ser “minoritario” fuese una minusvalía en un mundo y una izquierda mayoritariamente abocada al fracaso.

Javier Valdés

La transformación del 15-M en partido significa la muerte del movimiento. A pesar de todo, sigue siendo lícito preguntarse sin prejuicios qué capacidad creadora tiene el movimiento, qué procesos se están dando en su seno y hacia donde nos dirigimos.

“Cuando el río suena, agua lleva”, cierto, pero ¿qué río es el que suena? Parece que desde los mass media y desde ciertos círculos políticos muy cercanos tanto al PP como al PSOE, están muy interesados en que el movimiento 15-M desemboque en el mejor de los casos en una entrada masiva de indignados e indignadas a sus filas (tesis del PSOE), o como mínimo en la aparición en la escena electoral del partido del 15-M (tesis del PP). Tanto es así, que mientras que la aparición en Valencia del supuesto partido del 15-M inundó los medios de comunicación, aún hoy hay que bucear en la web para encontrar la noticia de que el movimiento 15-M, pocos días después, se desvinculaba totalmente de dicho partido. Efectivamente, el partido nacía de gentes del movimiento, pero esa era la única vinculación con el 15-M. Un mensaje tan sencillo, que sin embargo es de una gran complejidad encontrar en la hemeroteca. Esto es sólo un pequeño ejemplo, una pequeña gota de un río que suena. Las personas que  están y estamos implicadas en las asambleas, sabemos que la fundación del partido 15-M está a años luz, no ya del consenso, sino de la más ajustada mayoría simple. El río que suena no es el de la fundación de tal partido, sino el de la intencionalidad por parte de ciertos sectores del poder de institucionalizar y esclerotizar el músculo de los y las de abajo, que ya parecía habérsenos osificado: el músculo del debate público y plural, el de la movilización y la imaginación colectiva. Algo demasiado peligroso cuando banqueros, grandes empresarios y sus políticos-lacayos pretenden hacernos pagar sus facturas atrasadas con intereses.

La creación de tal partido está tan fuera de la agenda y carece hoy de tanta realidad, que no me interesa hablar de ello, como tampoco me interesa hablar de las sirenas con corbata. Sin embargo, existen elementos del 15-M relativos a su capacidad creadora que sí son interesantes y que merecen cierta atención.

Cuando la realidad quema los falsos debates

Hace ya tiempo que el panorama de la izquierda es desolador: con un PSOE virando desde la socialdemocracia al social liberalismo primero y desde éste al neoliberalismo salvaje y depredador después; y con una Izquierda Unida sumida en una espiral de decadencia política a la que el pactismo con el PSOE y la institucionalización consecuente la han arrastrado. Esta decadencia de la izquierda hace que la guerra de posiciones políticas sea ganada día tras día por el conservadurismo en lo social y por el neoliberalismo* en lo económico, dejando campo libre a las reformas que las clases dominantes programaron ya a finales de los 70´: conquistados los mercados de ultramar, sólo queda ya obtener rentabilidad conquistando los mercados interiores, esto es: destruir los Estados Sociales.

En el plano sindical, la situación da para mucho más de lo que pudiera decir. Cabe señalar, no obstante, que el marco que se abre tras los pactos de la Moncloa pareciera más que un marco un yugo para la clase trabajadora, en la que el consenso con nuestros verdugos es el único escenario posible de acción sindical para las direcciones de los sindicatos mayoritarios, lo cual nos ha llevado a una pérdida progresiva de derechos, de forma que aquel insuficiente Estatuto de los Trabajadores de 1980, nos parece hoy un inmejorable punto de inicio tras el reseteo.

En este contexto, la teorización estratégica de parte de la izquierda radical ha sido la de que, puesto que no existe referente político, el pueblo habrá de crear el suyo propio con gentes de distinto pelaje, filiación y experiencia militante. Entiendo que en el contexto político mundial, para que dicho referente fuera tal, cabría en lo político un cuestionamiento radical del capitalismo, o al menos de su fase actual. En mi organización, a este hipotético referente lo hemos llamado: polo anticapitalista amplio. He de confesar que en un principio, este concepto no me convencía del todo por su aparente vacuidad, pero lo cierto es que sólo un futurólogo podría llenar de contenido el horizonte que está por venir, para al final encontrarnos con un montón de papel mojado. Sólo la paciencia, la realidad concreta y la astucia podrán ir dando color a ese horizonte estratégico.

El movimiento del 15-M deja aún muchos interrogantes sobre el futuro de los pueblos, y por tanto sobre la reconstrucción de una fuerza política por y para los de abajo capaz de hacerle frente al capital: ¿Ese polo amplio será un partido nuevo, una coalición entre partidos actuales, un frente de lucha? ¿Cuál será su estructura orgánica? ¿Cómo estará desarrollada su democracia interna tras los acontecimientos de los últimos meses? ¿Cuál será la relación entre anticapitalistas y antineoliberales? ¿Tendrá sentido político tal división? Creo que estamos aún lejos de poder contestar a ninguna de estas preguntas, no obstante, sí que podemos sacar conclusiones sobre algunos procesos que ya se están poniendo sobre la mesa y que, sin duda, hacen del 15-M un proceso constituyente de algo, que a algunos nos gustaría que fuese al menos un embrión de aquel polo anticapitalista amplio:

1. Si durante los últimos años, la tónica en la vida de los movimientos sociales era la de una difícil, o cuando menos ajetreada, convivencia entre determinadas sensibilidades políticas, en el movimiento 15-M se ha priorizado la creación de un patrimonio colectivo, limando asperezas que antaño se nos hacían abismos y hoy se nos tornan pequeños baches en el camino. Así vemos, aunque quizá no en todas las asambleas, confluencias entre corrientes desde marxistas a libertarias, pasando por la autonomía y por reformistas de izquierdas. La acción concreta en un movimiento amplio ha conseguido una unidad de acción, obstaculizada antaño por unos debates principistas que afloraban como gusanos de los cuerpos débiles de movimientos anteriores.  Y aunque efectivamente, esto es sólo un fotograma en la película que estamos filmando, el panorama no puede ser por menos que alentador, siempre y cuando continúe el trabajo honesto por la base y nadie intente patrimonializar el movimiento. Y todo esto sin tener en cuenta lo más importante: la entrada activa en la escena política de toda una generación joven sin filiación que ha crecido sin un claro referente político, pero que ha decidido que ante la situación de degradación política y de las propias condiciones de existencia había que mojarse. El 15-M es ya la mayor escuela de formación política y militante que ha existido en décadas, no sólo para los que no tenían experiencia política en la lucha social, sino para los que veníamos ya con cierto recorrido.

2. La evolución vertiginosa del propio discurso político del movimiento, necesariamente sitúa el consenso social más a la izquierda hoy que ayer. A pesar de las reticencias iniciales de ciertos sectores de no vincular las reivindicaciones del movimiento con reivindicaciones encaminadas a mejorar la vida de las clases populares y por ende, a señalar a los culpables de la crisis y a oponernos a sus reformas; hoy una de las principales piedras angulares del movimiento es la obstaculización de los desahucios, con la que se abre toda una crítica radical al sistema financiero-usurero y al desarrollismo español de la última década.

3. La posibilidad de que las actuales asambleas de barrio cristalicen en estructuras populares permanentes, parece algo más que un deseo. Esto es así desde el momento en que las asambleas de barrio asumen la tarea de convertirse en una herramienta con la que afrontar los problemas concretos a los que el grueso de la población está siendo sometido por la minoría adinerada. Esto da una credibilidad y una funcionalidad inesperada al movimiento, a la par que va concretando con la acción los puntos de aquellos programas infinitos. Además, hemos de sumar la construcción de una coordinación estatal entre asambleas, lo que otorga a la clase trabajadora y al resto de clase populares una forma rápida de organizar a nivel estatal una posible respuesta ante una nueva agresión. Asambleas de barrio y  coordinación estatal son dos de los mayores regalos que el 15-M podrá legar para las clases populares.

Aunque caminar no significa llegar a la meta, es incuestionable que haciéndolo nos acercamos más a ella. De la misma manera, aunque los elementos descritos no significan desembocar en la constitución de un polo anticapitalista de masas, sí que nos sitúan en un escenario infinitamente más favorable. La confluencia entre diversas corrientes políticas, la entrada en escena de toda una nueva generación militante, la evolución del discurso político y la posibilidad de crear estructuras populares y coordinaciones que pervivan en el tiempo, son elementos, que aún creados en apenas dos meses, significan ya uno de los mayores pasos logrados en décadas por la clase trabajadora y el resto de clases populares en el estado español.

Perspectivas de un necio

El 15-M ha sido, en cierto sentido, un muro para mí. Cualquier predicción y valoración que del mismo hice en sus inicios no tardó más de 24 horas en refutarse. No lograba ver más allá del hoy, y en ocasiones ni eso. Me hace gracia recordar que en sus comienzos vaticinaba que las acampadas eran un error y que no durarían más de 5 días, a lo sumo. En un momento, no recuerdo cuando, decidí dejarme arrastrar y resituarme. Era como cuando de niño me tiraba en la orilla de la playa y dejaba que el oleaje me rebozara con la arena a su gusto. No era consciente aún de la potencia del movimiento y mis coordenadas estaban hechas por la fragilidad y/o frugalidad de experiencias anteriores.

Cualquier perspectiva sobre este movimiento parece complicada. Sin embargo, hoy como ayer, sigo pensando que es el acercamiento concreto del movimiento a los problemas de la gente trabajadora una de las claves de su éxito. En una segunda fase tras las acampadas, el movimiento se dirigió a los barrios y decidió observar su realidad e intervenir en ella. Y eso fue un salto cualitativo importante. La gente hoy siente menos miedo que ayer porque sabe que no está sola ante unas situaciones que son colectivas.  Sin embargo, hay un miedo primitivo en nuestra sociedad que está lejos de haberse disipado: el miedo a quedarse sin empleo. Dicho de otro modo: el derecho de vida o muerte que poseen quienes ostentan los medios de producción sobre los y las asalariadas. Ese miedo, que está en el origen mismo de la dominación capitalista, no ha disminuido ni un ápice desde el 15 de mayo de 2011. Hace falta por tanto, una tercera fase que acerque el movimiento a los centros de trabajo, lo cual, evidentemente no es tarea fácil.  La consigna de Huelga General por parte del 15-M posee unas potencialidades interesantes de investigar a este respecto. Por un lado, dicha consigna plantea la dificultad de dar con la fórmula de cómo un movimiento social logra arrancar una fecha de huelga general: ¿Con qué sindicatos? ¿Con qué trabajadores? ¿Qué papel respecto de los trabajares organizados? En definitiva, la consigna de Huelga General obliga al movimiento a plantearse qué relación y qué acercamiento con el movimiento obrero organizado, lo cual es un objetivo prioritario. Existiendo además un interesante añadido, que es que hoy el 15-M parte con una credibilidad mayor de cara al grueso de la población del que tenían las direcciones sindicales cuando afrontaron el 29-S**. Todo esto, tal y como se hizo constar por las declaraciones de Toxo y Méndez el 20J, pone en un aprieto muy serio a las burocracias sindicales que habían intentado convencer a su afiliación de que el pensionazo firmado era la mejor salida dado que no existía posibilidad de movilización social. El 15-M los sonroja y con razón. Reforzar las confianzas y los intereses colectivos entre los y las trabajadoras también en los puestos de trabajo, a la par que se dan saltos cuantitativos conectando el barrio a las empresas es un objetivo que puede cumplir a la perfección la consigna de Huelga General, máxime cuando el otoño se nos augura calentito.

Conclusión

Cuando existe tanta intencionalidad por parte de ciertas esferas del poder en que el 15-M se convierta en partido, hay que entenderlo en los justos términos: dejad de dar la brasa en los barrios, convertíos en partido que se presenta a las elecciones y convertid vuestras reivindicaciones, no en democracia popular ni en acciones reivindicativas, sino en propuestas de ley. Esto es, en pocas palabras, la muerte del movimiento. Sin embargo, hay que entender que más allá de lo que los Rubalcabas y Rajoys pidan al movimiento y de su estrecha comprensión de lo que es un partido, el proceso del 15-M tiene una potencialidad creadora y podría ser el efecto fundador, sino ya de un polo anticapitalista amplio, al menos de una unidad de acción y creación que nos sitúe a los de abajo en mejor situación política. Para ello entiendo, pese a mi currículum de desatinos, que debemos meditar sobre cómo, tras el verano, nos adentramos en una tercera fase: el necesario acercamiento a los centros de trabajo y al movimiento obrero organizado. En ella, la consigna de Huelga General se posiciona como la más favorable.

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*Si algo ha puesto la gestión de la crisis sobre la mesa, es que el modelo económico no es neoliberal, puesto que no tiene ningún reparo en el intervencionismo estatal, cuando éste va dirigido a salvar las ganancias de las clases dominantes. Estamos pues ante un estado neoliberal para los pobres e intervencionista para los ricos: privatizar ganancias y socializar gastos.

**Cabe destacar que hoy la credibilidad social de las direcciones de CC.OO. y U.G.T. es tanto menor que antes del 29-S debido a la firma del pensionazo, lo cual es una seria dificultad ante la posibilidad de una futura Huelga General convocada desde ambas centrales sindicales. Tal es el sentido de que sea el 15-M, quien hoy ostenta una gran credibilidad social, quien empuje en esa dirección.

 

Izquierda Anticapitalista y Almería Intercultural os invitan al ciclo de cine: Aprendemos en la diversidad, transformamos la sociedad que tendrá lugar en el Pub El Zaguán a las 22:00 horas.
8 de junio: Sueños de juventud

15 de junio: Tiempo de gitanos

22 de junio: María, llena eres de gracia

29 de junio: Negocios ocultos

Crisis, pensiones y destrucción de estado social.

Democracia Real YA. No somos mercancía en manos de políticos y banqueros

Nosotros los desempleados, los mal remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de rumbo.

Mediante esta plataforma, queremos ayudar a coordinar una acción global y común entre todas aquellas asociaciones, grupos y movimientos ciudadanos que, a través de distintas vías, están intentando contribuir a que la actual situación cambie.

Convocamos a todos, en calidad de ciudadanos, a salir a la calle el día 15 de Mayo, a las 18 horas, bajo el lema “Democracia Real YA. No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Te animamos a que te unas de forma pacífica y sin símbolos políticos excluyentes para hacer que se escuche una sola voz.

Puedes enviar un mail a contacto@democraciarealya.es para adherir a la convocatoria tu grupo, asociación, blog o plataforma, o para colaborar en la difusión y organización en tu ciudad de la protesta.

En pie de paz y de justicia social. Unidos, podemos.

El Foro Social de Almería apoya la convocatoria del grupo informal “Plataforma de coordinación de grupos pro-movilización ciudadana”

Un canal de televisión holandesa denuncia en un documental el “Pacto de Silencio” existente en la sociedad almeriense respecto a la situación de sobre explotación que viven los inmigrantes sin papeles.

Para ver el video completo, pulsar aquí

Mientras los responsables políticos y empresariales de la agricultura almeriense siguen cerrando los ojos ante el problema social que se está generando en nuestra agricultura, mientras los medios de comunicación, y muy especialmente La Voz de Almería, se dedica a vociferar contra quienes osan señalar su existencia, cada vez más medios de comunicación internacionales se hacen eco de una realidad cuyos efectos sobre la imagen de nuestras empresas y productos puede ser de efectos devastadores.

Este documental es otro ejemplo de la imagen que se está extendiendo en los mercados en los que tenemos que vender nuestros productos agrícolas.

¿Hasta cuándo seguiremos mirando hacia otro lado ante un problema en el que todos nos estamos jugando tanto?

Acabemos con la complicidad de buena parte de nuestra sociedad.

Seamos las personas que vivimos en Almería las primeras en denunciar esta situación.

SOC Almería: NO NOS CALLAREMOS

Para amar a los hombres, hay que odiar fuertemente lo que los oprima.” J.P.SARTRE

En su número 30.133 del jueves 17 de febrero de 2011 La Voz de Almería da prioridad al reportaje de Felicity Lawrence del Guardian.

En la página 3 pone “El sindicato SOC pide hacer boicot a los productos de la provincia“.

Desde el SOC sólo queremos dar nuestro punto de vista y aclarar  lo que es nuestro trabajo. Somos un sindicato alternativo y mediamos entre el trabajador y el empresario.

En Almería ya contamos con diez años de experiencia: el campo, la vivienda de los trabajadores, sus problemas, sus diversiones son nuestros también.

El SOC, somos nosotros, los precarios, que hablan de sus problemas. Se ha usado la palabra “manipulación”…No, eso no se llama así, lo llamamos REALIDAD. Aquí viven esclavos, explotados y expulsados.

El Ejido 10 años despues: Nuestra realidad vista desde fuera

Primero. Negar que Almería es la provincia española donde los inmigrantes viven de un empleo precario, por lo eventual y discontinuo, la agricultura, y que eso los impide cualquier tipo de arraigo y les impone unas condiciones de vida indignas, sería insultar a la humanidad. De allí la falta de integración.

A pesar de todo eso han sido y siguen siendo el motor del éxito de la economía sumergida de la provincia. Son mayoritarios en los invernaderos donde las temperaturas oscilan entre 40 y 50ºC. Muchos inmigrantes viven en chabolas dispersos entre los invernaderos, muy lejos del núcleo urbano, sin agua potable ni luz.

Segundo. Nosotros del SOC hemos trabajado en invernaderos y sabemos con quien hemos estado dentro. Los hijos de los dueños están sacando una carrera, van en coches de lujo ,se divierten mientras  los peones pagados entre 20 y 35 € siguen con salarios impagados. Contar eso no es mentira, es ser responsable.

Tercero. En Almería no hay coraje político para llevar a cabo nada; “la iniciativa privada siempre ha tirado del carro y ha ido muy adelante de cualquier ajuste de la administración”. Todo cambia a peor, las numerosas reuniones que agentes sociales mantienen con la Subdelegación del Gobierno en Almería no aportan nada.

Aquí mandan los agricultores, el capital. Es la guerra económica .La banca primero, las personas después.

Los contractos de trabajo que facilitan a los inmigrantes para su regularización no cuadran con las exigencias de la Ley de Extranjería (duración de un año y estar al corriente de pago en la seguridad social) y los que tienen que pagar son los trabajadores inmigrantes. Desde la Oficina de Extranjeros el mensaje está claro: como los agricultores no cumplen con las normas legislativas los inmigrantes no van a tener papeles.

Cuatro. Para concluir, decir que nosotros no boicoteamos los productos de Almería, lo que denunciamos es que se cumplan las leyes laborales, que se paguen los salarios  que se regulan en el convenio, que se apliquen las normas de prevención de riesgos laborales, que las viviendas que alquilan  las empresas a los trabajadores que se acojan a las normas de habitabilidad, que se declaren todas las jornadas trabajadas a la  Seguridad Social.
Esto,  en un Estado de Derecho, se le llama cumplir con las leyes aprobadas en el  Parlamento. Aquí está el debate. Todos  podemos decir  NO para cambiar este sistema salvaje.

La prensa responsable debería seguir los pasos de The Guardian y de Felicity .Buscar donde está la verdad.

SPITOU MENDY, Portavoz provincial del SOC en Almería


La historia camina a saltos. ¿A dónde nos lleva el salto iniciado en el Norte de África?

Los que promulgaban “el fin de la historia”, en la década de los noventa del pasado siglo, sabían bien poco de historia. Concebir el devenir de la humanidad como un proceso lineal va contra de cualquier antecedente comprobable. La forma que adquieren los sistemas políticos de las diferentes formaciones sociales  la definen las clases sociales en lucha, y lo hacen a golpe de revoluciones y contrarrevoluciones. Los periodos de apariencia lineal son la consecuencia de victorias pretéritas de una clase sobre otra, y el desequilibrio en la correlación de fuerzas consecuente a ella. Los vencidos se encuentran durante un periodo más o menos corto en estado de postración. Pero los procesos sociales son dialecticos. Nada vuelve a ser lo que era, pero las contradicciones sociales se irán acentuando hasta adquirir de nuevo niveles que llevan a la confrontación abierta entre las clases en lucha.

Primero Túnez y ahora Egipto han roto un status Quo que parecía inamovible. La gran masa de la población, sin aparente dirección política, ha derrocado a dictadores apoyados durante décadas por las potencias occidentales.

La causa de las revueltas no ha sido nada creativa: la precarización creciente de las condiciones de vida de la población, la corrupción política y el cinismo y prepotencia de una casta dirigente, que ejercía una dictadura de corte bonapartista. Tampoco la falta de una dirección política definida es novedoso históricamente hablando, aunque si que marca notables diferencias respecto a lo que ocurrió en la mayor parte del Siglo XX. Estas revueltas recuerdan más a los procesos revolucionarios del Siglo XIX y principios del XX, cuando el carácter democrático burgués de las reivindicaciones populares estaba en  primer plano, y las direcciones obreras eran heterogéneas y relativamente débiles organizativamente.

Ahora comienza una nueva partida en estos países. Los representantes políticos de las burguesías locales, en su mayoría dependientes de las potencias económicas occidentales, están tomando posiciones rápidamente, intentando dar cuerpo a opciones políticas que encaucen la revuelta hacia la institucionalidad “democrática” basada en el monopolio de la propiedad de los medios de comunicación en manos de los ricos y en la intocabilidad de la propiedad privada de los medios de producción. El asunto está en ¿hasta que punto el pueblo hambriento estará dispuesto a aceptar que los cambios tengan un carácter meramente superficial?. La batalla se va a dar. Los desheredados, con renovada fé en sus posibilidades de cambiar la sociedad,  no van a resignarse con las condiciones de vida que venían sufriendo hasta ahora. Pronto se darán cuenta que tienen que organizarse de manera autónoma,  y prepararse para el asalto al poder.  El asunto del modo de organización y la dirección política de los “sin pan” va a ser crucial. Las viejas direcciones burocráticas vinculadas a las organizaciones comunistas, en su mayoría, de origen estalinista, están desprestigiadas y   en situación de marginalidad. Las organizaciones islamistas, con sus redes de asistencialismo social, están mejor posicionadas en el mundo islámico, pero no han sido las que han dirigido la revuelta, como ocurriese en Irán a principio de los ochenta.  Las reivindicaciones del las masas que hemos visto estos días se alejan bastante de sus señas de identidad.  Cuesta trabajo saber en este momento cual va a ser la dirección de las clases desposeídas en el futuro próximo de los procesos revolucionarios. Va a depender de la extensión internacional de la revuelta, del desenlace que se vaya produciendo en cada uno de los nuevos escenarios, y de la capacidad de autoorganización que vayan articulando las clases populares.

Internet y la extensión de la telefonía móvil han abierto un espacio ágil de autoorganización y activación de las movilizaciones que puede tener grandes potencialidades en un proceso revolucionario. La capacidad de hacer que iniciativas populares espontáneas adquieran una dimensión viral es un fenómeno sin precedentes.

Emocionémonos. Parece que se acaba “el fin de la historia”. Preparémonos a vivir una nueva historia, en la que “los mercados” como se dice ahora, o los explotadores, como hemos dicho toda la vida, no tienen el horizonte tan despejado.

Concentración

en la Puerta de Purchena

El Jueves 10 de Febrero a las 5 de la Tarde

Convoca CGT

 

La voracidad de los explotadores de toda la vida, eufemísticamente conocidos ahora como “los mercados” no tiene límite. Si los trabajadores y trabajadoras no comenzamos a organizarnos y a hacerles frente seguirán deteriorándose nuestras condiciones de vida y trabajo.

Nos unimos a esta concentración de CGT y a todas las movilizaciones que se lleven a cabo para poner fin a esta situación.

 

ABEL PAZ sigue vivo en cada persona decidida a luchar por un mundo sin explotados ni excluidos

En memoria de ABEL PAZ, luchador anarquista almeriense

La Memoria Histórica no es para todos. Ni tan siquiera para aquellos que son imprescindibles para conocer la historia más reciente de nuestro país. Un buen ejemplo de ello es el escritor, hijo de jornaleros almerienses y luchador contra la dictadura Abel Paz, del que actualmente se está realizando su biografía. Y que a continuación exponemos una pequeña reseña, con la que el Foro Social de Almería quiere contribuir a impulsar el reconocimiento de su figura:

En el mes de abril de 2009 fallece en Barcelona el destacado escritor y anarquista almeriense, Diego Camacho Escámez, (Almería 12 de agosto de 1921- Francia – Barcelona 13 de abril de 2009). Su periplo por la vida es digno de una novela de aventuras: Nació en el barrio de Las Chocillas de Almería ( posteriormente se traslada a Los Molinos ) hijo de una familia de jornaleros; con 13 años se afilia a la Federación Iberica de las Juventudes Libertarias almerienses; es enviado a Barcelona por su madre donde estudia en la mítica Escola Natura ; vive la revolución social en Catalunya, la Guerra Civil, los campos de concentración, la lucha antifranquista; las cárceles donde conoció a su futura compañera Antonia Fontanillas; y finalmente el exilio en Francia donde formaría una “familia” con Antonia de la que nacería su hijo Ariel, que actualmente siguen residiendo en ese país. Hasta que la Amnistía decretada en 1979 le devuelve la libertad y regresa a España, instalándose en Barcelona. Aunque realizó periódicas visitas a su ciudad de nacimiento y niñez.

Diego Camacho utilizó a lo largo de su enigmática historia muchas entidades y diversos seudónimos como Ricardo Santany en la clandestinidad, en Francia se naturalizó como Jacques Camac, pero será mundialmente conocido por el de Abel Paz: el biógrafo del líder anarquista Buenaventura Durruti. Cuya obra, Durruti. Le peuple en armes, traducida a una docena de lenguas, es imprescindible y fundamental para conocer la historia del pasado siglo XX en España, y muy especialmente en lo referente al movimiento obrero libertario y organizaciones como CNT y FAI; así como para profundizar en la derrota del golpe militar de julio de 1936 en Barcelona y la revolución social que se desencadena en Cataluña. Y una gran aportación al esclarecimiento de importantes hechos históricos que él rescata a través de los propios autores.

Abel Paz fue además un verdadero cronista de la resistencia antifascista del Movimiento Libertario, fundamental durante el periodo de 1939-1950, en la que participó y de la escribió una docena de obras, algunas de ellas con un marcado sesgo autobiográfico.

Abel Paz y su “alter ego” Diego Camacho es el ejemplo más preclaro del intelectual comprometido con la lucha revolucionaria, fruto de la cultura obrera. Pero es, sobre todo, el personaje histórico más importante que ha dado la ciudad de Almería en relación a la Guerra Civil y la posterior resistencia antifranquista, en el que se une ideología y acción intelectual al activismo social.

Su lejanía de Almería, -marcha en enero de 1936, con solo 15 años, a Barcelona y no regresa hasta su vejez- lo ha hecho prácticamente un desconocido en su propia ciudad, a la que sin embargo le dedicó el libro: Chumberas y alacranes, y siempre la recordó como el período más feliz de su vida.

Es por ello que casi dos años después de su muerte es el momento para reconocer al escritor y la aportación a la lucha por la libertades de este almeriense que dedicó toda su vida y obra a luchar por los trabajadores, la libertad del hombre y contra la dictadura de Franco. Además de legarnos una de las obras más peculiares del antifranquismo.

Mikel Carmo

En la actualidad escribe un libro sobre ABEL PAZ e impulsa un homenaje al luchador anarquista almeriense, que cuenta con el apoyo del Foro Social de Almería, entre otras organizaciones y entidades.

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