La avaricia de los paises ricos está volviendo a poner al mundo al borde del abismo.

El 12 de Diciembre, a las 9 de la noche, un grupo de almerienses nos reunimos en una vigilia con velas por un acuerdo real en Coopenague. No estabamos solos. Ese mismo día, millones de personas en más de 3.500 movilizacines en otras tantas ciudades del planeta, salieron a la calle para pedir que los dirigentes mundiales llegasen a un acuerdo para limitar los factores humanos que están acelerando el cambio climatico que amenaza con tener consecuencias catastroficas para el futuro del planeta.

Vigilia por un acuerdo real en Coopenague

Las noticias que nos llegaban, mientras tanto, no eran nada alentadoras. Los mismos que no dudaron en poner a disposición de los obscenos banqueros billones de euros, andan ahora regateando e inventan triquiñuelas para eludir sus responsabilidades ante un tema tan capital para nuestro futuro inmiediato.

La prioridad está clara para los gobernantes de la práctica totalidad de nuestros paises: salvaguardar los beneficios de banqueros, empresarios y ricachones de todo pelaje. Aunque para ello tengan que morir de hambre un niño cada tres segundos, o tengamos que poner el futuro de la humanidad en un claro riesgo de colapso.

Un sistema social que es incapaz de ver mas allá de la mezquina ambición de unos pocos debe ser sustituido por otro capaz de garantizar el futuro del genero humano.

Porque si no es posible “otro mundo”, lo más probable es que no sea posible ningún mundo.