El partido gobernante en el ayuntamiento de El Ejido (cuyo alcalde sigue en estos momentos en prisión), ha dado nuevas muestras de que su tactica es la de el aveztruz cuando se trata de poner sobre la mesa la situación social de las personas migrantes en su municipio.
Sin mediar ningún tipo de explicación, sus responsables han denegado los espacios públicos del Ayuntamiento para los actos y debates de las jornadas “El Ejido 10 años después”.
El “Comite organizador Febrero 2000″ ha difundido el siguiente comunicado con tal motivo:
“El Comité Febrero 2000 de El Ejido, en colaboración con El Foro Social de Almería, está trabajando en la organización de unas jornadas, los días 5 y 10 de febrero, para analizar las causas que condujeron a los ataques racistas de febrero del 2000 y sus consecuencias en los últimos 10 años.
El pasado 21 de diciembre, el Comité solicitó mediante instancia y en nombre del Foro Social de Almería el uso del teatro municipal de El Ejido para proyectar un documental y celebrar las discusiones a las que, según se indica, se quiere invitar entre otros a representantes del Ayuntamiento de El Ejido. El 30 de diciembre, mediante llamada telefónica, un funcionario del Área de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido comunicó a un representante del Comité que por “órdenes de arriba” no se concedía el uso del teatro. El 11 de enero, llegó una respuesta por escrito en la que el concejal delegado del Área de Cultura, Gerardo Palmero, rehusaba conceder el uso del teatro sin dar explicaciones.
Los cuatro representantes del Comité que acudieron al Área de Cultura el 21 de diciembre pasado a informarse sobre la disponibilidad del teatro pudieron comprobar que éste se encontraba disponible para el 5 y 10 de febrero. El 12 de enero funcionarios del Área de cultura nos informaron que de acuerdo con su agenda de actividades el teatro todavía seguía disponible. El concejal delegado, Gerardo Palmero, no se encontró en su puesto de trabajo en ninguna de las tres ocasiones en que se intentó hablar con él. Solicitamos que se le llamara por teléfono pero tampoco se encontraba disponible. Finalmente solicitamos una cita con él o con el alcalde en funciones para que nos explicaran por qué no se podía utilizar el teatro, pero a día 15 de enero todavía no se nos ha concedido audiencia. También hemos pedido explicaciones mediante instancia e incluso el uso de un espacio alternativo como la sala B del auditorio municipal.
La negativa a ceder el uso de un espacio público es una decisión política y arbitraria, no administrativa. El partido político en el gobierno local de El Ejido, PAL, impide de esta manera que se debata la exclusión social que existe en el pueblo. Ésta ha sido la forma autoritaria en la que dentro del PP y luego en el PAL han gobernado en El Ejido desde principios de los años 90. De este modo la ultra derecha local obstaculiza y coarta derechos fundamentales como los de reunión y de expresión a quienes no comparten su ideología o no comen de su plato.
Aparte de apropiarse de dinero y recursos, y de dar tratos de favor a empresarios y promotores afines, la ultra derecha local usa espacios públicos como si fueran propiedad privada. Esta situación no sólo afecta a un grupo nacional determinado; la mayoría de la ciudadanía de El Ejido también sufre la falta de libertades democráticas y el robo de la riqueza que pertenece a todos y a todas. Nos tratan como a súbditos aunque la constitución del 78 declara que somos ciudadanos. Esta situación es intolerable”.